¿Cuántas veces has querido comenzar algo? Iniciar con un proyecto, una idea, un sueño…, y se queda atrapado en el tiempo, suspendido en un lugar parecido al limbo pues está presente y a la vez, no termina de tomar forma, de encontrar el momento, el lugar para materializarse..

Hoy, doy pie a mi proyecto, mi web, un espacio en la red donde mostrar una parte de mi. Según el diccionario, el significado de la expresión “dar pie” es; “ofrecer ocasión o motivo para una cosa” y “ayudar a otro para que diga o haga “.

Es justo lo que yo he hecho, materializar un proyecto que llevo años alimentando, cuando termino una clase, doy pie a que la otra persona saque lo mejor de sí misma;  el esfuerzo, la creatividad, el disfrute, la superación, la relación con el otro, expresar su belleza corporal …, y al mismo tiempo me ofrezco, me doy la ocasión para seguir aprendiendo de la experiencia, de poner cada día más cuerpo a lo que hago, dedicar un lugar de atención a lo que soy como materia, al intelecto y por supuesto a la emoción.

La vida es movimiento, respirar es una de las más bellas danzas que hay en cada uno/a de nosotras, como dice Lilian Tapia, La respiración en la danza es un movimiento más del alma“. cuando respiramos cada parte del cuerpo participa manteniendo viva la llama.

El día que descubrí que me emociono observando el pequeño gesto, experimentando el movimiento sutil, aquello que roza la quietud,  me hace vibrar, entonces fue cuando decidí que quería trabajar con el cuerpo, ofrecer a otras personas a descubrir la belleza del movimiento libre, de una danza sincera y creativa como cada uno de nosotros/as.

Para mi, bailar ha sido siempre algo muy íntimo, un aliento que me hace sentirme viva, conectada conmigo, que me ayuda a conocerme más, mis limitaciones y mis posibilidades. Así ha sido siempre, desde muy pequeña que empecé. Era algo tan íntimo que no me lo planteaba como una posibilidad profesional, hasta hace unos años, observé que en los cursos que impartía de diseño gráfico, multimedia etc., ponía a los alumnos a respirar, a moverse por la clase, a masajearse (algo que muchos me ha agradecido), fue entonces cuando me planteé que algo más quería compartir con el mundo.

Descubrir el cuerpo de una misma, danzar con él, crear, dibujar moviéndome, pintar con los pies, tonificar y relajar, tomar conciencia de mi centro, para ir más allá… tantas cosas que podemos hacer. En ese momento, decidí apostar por compartir un camino recorrido en la intimidad.

Y hoy, un paso más. Una web con mi propio nombre

“ … el espíritu no va
a ningún lado sin
las piernas del cuerpo,
y el cuerpo no sería capaz
de moverse si le faltasen
las alas del espíritu”

José Saramago

Bienvenidas y bienvenidos a